La nueva estrategia en sanidad animal propuesta por la Comisión Europea, que tiene como objeto modernizar y armonizar el marco legislativo en la UE, con especial hincapié en las medidas de prevención, vigilancia, control e investigación, ha sido ratificada por el Parlamento Europeo. Este apoyo de los europarlamentarios está de alguna forma condicionado a la asignación de los fondos necesarios para el desarrollo eficaz de esta nueva estrategia.
Por un lado, solicitan que se aumenten los fondos veterinarios, dado que la mayor parte de la financiación de la política veterinaria de la UE debería proceder del presupuesto comunitario. Asimismo, el Parlamento Europeo se ha mostrado a favor de toda medida destinada a intensificar la utilización de las vacunas a título curativo y profiláctico, para prevenir y eliminar la enfermedad más eficazmente, para lo cual es necesario contar con un presupuesto adecuado, eliminar las restricciones a los animales vacunados y desarrollar bancos de vacunas. Sin embargo, no estiman necesario un etiquetado específico de los productos derivados de animales vacunados.
Otras de las iniciativas propuestas han sido la reducción de las contribuciones de los agricultores a los fondos de sanidad animal, así como la implantación de un sistema de seguros nacionales al que cotizarán los ganaderos. Señalan que el riesgo de enfermedades se incrementa con las elevadas concentraciones de animales y los transportes de animales vivos a larga distancia. En cuanto a la reintroducción de las proteínas animales en los piensos, opinan que hay que aplicar de forma estricta el principio de precaución, con controles adecuados que garanticen la trazabilidad y eviten las contaminaciones y mezclas de harinas.
Además, los europarlamentarios consideran que hay que defender ante la OMC las normas de sanidad y bienestar animal de la UE y que hay que protegerse de las importaciones de productos animales que tengan criterios menos exigentes a los de la UE.


