El aumento de los costes productivos que afecta al sector porcino mundial, junto con la relativa fortaleza del dólar canadiense frente al dólar estadounidense, hace que los productores porcinos de Canadá estén pasando por una de las crisis más graves, con el censo porcino más bajo de los últimos treinta años y una reducción del número de explotaciones porcinas del 20% en el último año. En abril de 2008 el censo porcino era un 11,7% menos que en el mismo mes del año anterior.
Este incremento en los precios de los piensos está propiciando también cambios en la orientación de las explotaciones, orientándose más a la producción de lechones, que se exportan vivos a los EEUU, y reduciendo las instalaciones de cebo. Canadá ha pasado de ser un país que exportaba carne de cerdo a los EEUU a ser un país importador.
Ante esta situación, el Gobierno de Canadá ha puesto en marcha desde abril un Programa de eliminación de reproductores con el objetivo de reducir en un 10% la cabaña porcina de reproductores (verracos, cerdas y primerizas gestantes) y paliar así la grave crisis que sufre el sector.
Por otro lado, el Secretario de Agricultura estadounidenses anunció en mayo la puesta en marcha de un plan para paliar los efectos de la crisis que está afectando también a los productores porcinos estadounidenses y que consistirá en la compra, por valor de 50 millones de dólares, de carne de cerdo que irá destinada a varios programas internos de ayuda alimentaria.


