Tras meses sin la aparición de la enfermedad, la OIE ha confirmado un brote de Peste Porcina Clásica en Bulgaria. Concretamente, la infección se ha producido por contacto con animales silvestres en una explotación porcina de Trekliano, en la región de Kjustendil. Las autoridades búlgaras han puesto en marcha varias medidas de control: vigilancia de animales silvestres reservorios del agente patógeno, sacrificio sanitario, cuarentena y restricción de los movimientos en el interior del país.
En Eslovaquia, según informaciones proporcionadas por las autoridades del país, la peste porcina clásica podría haberse propagado ya a cabañas de varias zonas del país antes de que se descubriesen los brotes de la enfermedad. Esto ha llevado a la Comisión Europea a revisar las medidas de protección tomadas tras la confirmación de la enfermedad el pasado mes de abril. Permanece la prohibición de exportar animales vivos, esperma porcino, óvulos o embriones a otros Estados miembros o a países terceros. En el interior del país, las autoridades podrán autorizar el transporte de cerdos siempre y cuando se haga directamente a un matadero o a una explotación y cumpliendo una serie de medidas profilácticas.


