Los productores porcinos de Gran Bretaña han aumentado el número de cerdas eliminadas en un 40% en lo que va de año debido en su mayor parte al importante aumento de los costes de alimentación. Asimismo, se teme que este aumento de los sacrificios de cerdas comporte una escasez de carne de cerdo británica en un plazo de seis u ocho meses.

En una situación similar se encuentra la cabaña porcina de Dinamarca. Tanto el número de madres como el de cerdos por debajo de los 50 kg se ha visto reducido en aproximadamente un 11% mientras que el tamaño total de animales de engorde se ha reducido en un 5%.