Cuando un porcicultor adquiere un reproductor a cualquiera
de las empresas de selección porcina que operan en nuestro país y
que pertenecen a la Asociación Nacional de Porcino Selecto
(ANPS) o a la Asociación Catalana de Porcino Selecto (ACPS),
incorpora a su pirámide productiva una genética de alto valor y de
contrastada valía. Obtener estos animales exige un elevado
esfuerzo técnico y económico por parte de los núcleos de selección
porcinos reconocidos.
PIGER es el acrónimo del Programa Integral de Gestión
Genealógica, Control Reproductivo y Evaluación Genética de Razas
Puras Porcinas que se lleva a cabo desde el Centro de Control y
Evaluación de Porcino del IRTA en Monells (Girona) para las
empresas de la ANPS y la ACPS. Este programa se basa en el
análisis continuado de casi 4,3 millones de registros con toda la
información de los libros y registros genealógicos de las razas
porcinas en España.
Esta cifra es el resultado del seguimiento, contrastación,
validación y análisis de la información genealógica y reproductiva,
de los reproductores selectos de raza pura, calificados
morfológicamente según el estándar racial, inscritos en los libros
genealógicos de los núcleos de selección porcina de nuestro país
adscritos a la ANPS o a la ACPS. Estos registros se complementan
con los resultados de las pruebas oficiales de valoración de
reproductores porcinos selectos en granja, en estación (productivo
y de rendimiento cárnico) y sus correspondientes evaluaciones
genéticas.
En el último año se han registrado hasta 120.000 animales de
raza pura procedentes de casi 20.000 camadas y originados a partir
de 12000 reproductores puros utilizados en 37 núcleos de selección
Cada año se seleccionan en base a los resultados de la calificación
genética y morfológica, de sus testajes y evaluaciones genéticas
unos 7000 nuevos reproductores mejorantes que reemplazan a los
existentes. El resto de animales se distribuyen a las empresas de
multiplicación o a los centros de inseminación artificial.
Todo este esfuerzo técnico realizado conjuntamente entre las
empresas y el IRTA permite dar fiabilidad y garantía genética sobre
los reproductores de selección (eficiencia, prolificidad, calidad de
canal, etc.), para satisfacer los distintos requerimientos de las
empresas de producción y obtener productos comerciales más
competitivos.


