“El reto de optimizar costes en las explotaciones sin afectar a la productividad y calidad de la leche”
Más de 100 productores de Castilla-León se reunieron el pasado día 11 de marzo con motivo de las VII Jornadas Ganaderas de Vacuno de Leche organizadas por Pfizer Salud Animal, ELASA y Villa y Agustín, en las que se trataron algunos de los temas que centran el interés de los ganaderos.
Durante la presentación Ángel Revilla, Gerente de Marketing de Pfizer Salud Animal, señaló que tras la adquisición de Fort Dodge, el vademécum de Pfizer se ha visto muy potenciado “con productos que, además de seguros, son de fácil manejo y rentables para las explotaciones ganaderas”. Mencionó la importante inversión en I+D de Pfizer Salud Animal, reflejada, entre otros, en el reciente lanzamiento de Naxcel vacuno (ceftiofur en forma de ácido libre cristalino), que asegura el tratamiento antibiótico con una sola inyección en la base de la oreja.
Cómo mejorar la tasa de concepción, parámetro que determina la producción de las granjas, es siempre un tema de preocupación para el ganadero y los procesos inflamatorios que se producen tras la inseminación de los animales son un obstáculo para conseguirlo.
En este sentido, Javier Herranz, licenciado en biología molecular y conocedor del sector como hijo de ganadero de vacuno de leche, expuso los resultados de pruebas de campo llevadas a cabo en tres
granjas españolas encaminadas a controlar estos procesos inflamatorios tras la inseminación artificial. En las mismas se empleó Rimadyl (20-25 cc) en el momento de la inseminación en vacas a partir de dos partos, obteniéndose como resultado una mejora del 20% de la concepción en las vacas tratadas en el conjunto de las tres granjas.
Algunas claves para reducir costes
La racionalización de los costes de producción es crucial en la buena gestión de una explotación y dentro de ellos la alimentación es el principal input. “De hecho -afirmó Alex Bach, del Departamento de Producción de Rumiantes del IRTA, el 53% de los costes de explotación en vacuno de leche son atribuidos a la alimentación de los animales”.

Aun así aconsejó no caer en la tentación de disminuir la calidad de los forrajes para abaratar esta partida, pues de esta manera se incrementará la incidencia de cetosis en la granja y la repercusión económica de las mismas es un factor a considerar. Para reducir costes aconsejó evitar mermas, especialmente en forrajes húmedos, y durante el mezclado de los ingredientes.
Siguiendo con el tema de la reducción de costes en las granjas, Alfonso Goris, director técnico de Feiraco, expuso el elevado impacto económico de las cojeras (400 $ por vaca y año), un tema a menudo infravalorado.
“Los veterinarios especialistas en reproducción o alimentación -apuntó- debemos obligarnos a valorar la locomoción del rebaño, una rutina sencilla de establecer que, sin embargo, repercute enormemente en la rentabilidad de las granjas”.
La sesión de tarde se dedicó a una mesa redonda sobre brucelosis, en la que participaron Olga Mínguez, jefe de servicio de Sanidad Animal de la Junta de Castilla y León; Fernando Ferri, catedrático de la Facultad de Veterinaria de León y Julián Escudero, ganadero de Salamanca cuya explotación ha estado afectada recientemente por la enfermedad.


