En la sede del CIMA (Centro de Investigación del Medio Ambiente), en Torrelavega, tuvo ayer lugar el acto de presentación de un manual, y recomendaciones, de mejora en las explotaciones lecheras de Cantabria, acto que presidió el consejero, Francisco Martín, y el autor del manual, Gregorio Salcedo. Dicho manual forma parte del proyecto de investigación, financiado por la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, en colaboración con la Universidad de Cantabria, y desarrollado en el I.E.S. ‘La Granja’ (Heras), titulado, ‘Minimización y aprovechamiento en origen del purín de las explotaciones lecheras de Cantabria’. El objetivo que persigue es el estudio de alternativas de manejo, orientadas a minimizar y aprovechar el purín generado en las explotaciones lecheras. La minimización en origen, según explicó el autor de la monografía, tiene como fin reducir las entradas de aquellos nutrientes que provocan el deterioro del medio ambiente. En Cantabria y más concretamente en la zona costera, las explotaciones manejan un número elevado de animales respecto a la superficie total que ocupan. El consejero elogió el trabajo realizado por el equipo dirigido por Gregorio Salcedo.
A continuación puede leer la intervención del autor
Señor D. Francisco Martín Consejero de Medio Ambiente, Señor D. Jesús Oria Consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Biodiversidad del Gobierno de Cantabria, Dª Mª Luisa Pérez Directora del Centro de Investigación del Medio Ambiente, Universidad de Cantabria, Organizaciones Sindicales, compañeros, amigos, alumnos y muy especialmente a los productores de leche, no olvidemos que ellos son el motivo principal de este acto, a todos gracias por vuestra presenciaen colaboración con trece explotaciones representativas del subsector vacuno lechero durante el trienio 2006-2009.
Desde el año 1992 se vienen celebrando a escala mundial Conferencias relevantes referentes al “Cambio Climático” como la “Cumbre de Rio de Janeiro”, donde se trataron temas relacionados con los patrones de producción, especialmente los tóxicos como el plomo de la gasolina y residuos contaminantes; fuentes alternativas de energía para el uso de combustibles fósiles, vinculados al cambio climático global. Más tarde, en el “Protocolo de Kioto” (1997) se fijaron acuerdos para reducir las emisiones de gases efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), gas metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). Posteriormente, la “Cumbre de la Tierra de Johannesburgo” (2002), acordó promover esfuerzos para el desarrollo sostenible y reducir la degradación ambiental. La última celebrada en Copenhague (2009), pretendía reducir la emisión de CO2, sin lograrse grandes acuerdos.
Sensible a esta problemática, el Gobierno de Cantabria a través de la Consejería de Medio Ambiente propuso la realización de un trabajo de investigación denominado “Gestión ambiental de purines de vacas lecheras en Cantabria”, parte del mismo desarrollado bajo el epígrafe: “Minimización y aprovechamiento del purín del ganado vacuno lechero” con el objetivo de contribuir desde nuestra Comunidad Autónoma a recabar información, gestionar y promover prácticas de manejo, orientadas a mejorar el entorno medioambiental de las explotaciones, sin que ello represente pérdida de renta. La sensibilidad proteccionista del mundo rural hacia su entorno es mayor si cabe que la del medio urbano, parte de su economía depende de él. La mayoría de los paisajes con los que se recrea nuestra vista se lo debemos a ellos, y precisamente a ellos, va destinado este Manual.
Volviendo al trabajo, éste ha sido desarrollado bajo cuatro criterios:
i. Información técnica. Pretende mejorar la especialización de quienes contribuyen con nuestro desayuno diario (la leche), del porqué y como pueden repercutir las actuaciones o decisiones sobre el medio natural, los animales y la economía de la explotación.
ii. Presentación de resultados. La información de otras explotaciones contribuye a mejorar nuestra eficiencia. Para ello, nos hemos basado en dos sistemas de producción lechera típicos de la CAC: (Intensivos y Semiintensivos) con un total de 10.086 t-1 de leche (2,25% de la cuota regional); 1651 UGM; 934 VL (1,20% de las VL en Cantabria); 402 ha-1 y 33.600 m3 de purín.
iii. Optimizar nuestro entorno productivo. Mejorar ciertas prácticas de manejo como la alimentación, la fertilización, la conservación de forrajes, la compra de alimentos, la gestión, etc., pueden subsanar los posibles desequilibrios nutricionales de nuestros medios de producción (tierra y ganado), incidiendo de forma negativa sobre otros ecosistemas acuáticos y terrestres, como por ejemplo la eutrofización por fosfatos y la acidificación por óxido de azufre. Un elevado porcentaje de los nutrientes entrados a la explotación proceden del exterior. En la situación actual y como refleja la figura, el 72% de la MS, ENL, N y P proceden del exterior y sólo el 27,6% se produce en la explotación.
iv. Conclusiones y recomendaciones prácticas. Dentro de cada capítulo se subrayan aquellos aspectos potencialmente mejorables, principalmente los de carácter nutricional, productivo, de manejo, económicos o los que pueden ocasionar impacto ambiental. Estos últimos, estimados a partir del balance de entradas y salidas de nutrientes de la explotación.
De esta manera el libro queda dividido en dos secciones relacionadas directamente con la mejora ambiental y productiva de la explotación: salud del entorno (animales, suelo, agua y aire) y potencial productivo de forrajes fertilizados con abonos orgánicos, analizándose las alternativas forrajeras de invierno y verano, calidad químico-bromatológica, eficiencia del purín, costes de producción, etc.
i. MANEJO DE LA EXPLOTACION. Se analizan los siguientes aspectos:
a. Alimenticios, se compara el valor nutritivo de los alimentos más usados en las explotaciones y la ingestión de nutrientes.
b. Productivos, rendimientos de leche y su composición química.
c. Excreción y volumen de estiércol, aspecto este relacionado directamente con la nutrición y formas de minimizarlo.
d. Excreción de N, P y eficiencia de utilización. Entre otros, reducir la excreción de N y P contribuye positivamente con el medio ambiente, menos emisiones de gases efecto invernadero (óxido nitroso; metano y CO2), mayor eficiencia de utilización de los nutrientes excretados, menor riesgo de eutrofización y acidificación, etc., y con la economía de la explotación. Obtener más proteína en leche significa reducir carga de elementos potencialmente contaminantes al suelo, principalmente N y, al mismo tiempo, menor gasto energético en detoxificar su exceso por el riñón de las vacas. No olvidemos que la pluviometría media anual de Cantabria oscila de 800 a 1100 mm, donde parte del N aportado puede ser lixiviado a capas profundas. Por el contrario y desde la fertilización, mayor contenido en N y P del estiércol, contribuye al ahorro de fertilizantes de síntesis; pero nadie, o al menos que yo conozca tiene animales para producir estiércol.
e. Caracterización del valor nutritivo del purín y valoración económica. Bajo este título se presenta el potencial fertilizante de cada sistema productivo (explotaciones intensivas y semiintensivas). Aquel puede y debe usarse para cubrir las necesidades nutritivas de los cultivos forrajeros; incluyéndose además el valor económico de un kilo de N o un m3 de purín.
f. Balances de MS, ENL, N y P. Este capítulo analiza los nutrientes ingeridos por los animales presentes en la explotación y los comprados; por diferencia los producidos en la explotación. Estos balances reflejan el grado de intensificación de las explotaciones, por añadidura, el impacto ambiental, estimados en cada caso por año, hectárea, UGM y por tonelada de cuota.
g. Balance de nutrientes. Todo balance pretende analizar la fuga de nutrientes, mejorar aquellos aspectos que minimicen el impacto ambiental y maximice la rentabilidad. Este capítulo se centra en el balance de N y P, por ser los más impactantes. El mismo ha sido calculado como la diferencia entre las entradas (Alimentos, Animales, Fertilizantes, N fijado por las leguminosas, Deposición atmosférica) y salidas (Leche, Animales, Estiércol y Venta de forrajes), estimándose el excedente de N y P por cada 1000 kg de leche producidos y la eficiencia de la explotación expresado en porcentaje. También se presentan diferentes escenarios, orientados a reducir los excesos de N y P vía alimentación, asumiendo consumos de proteína y fósforo diferentes; o bien a partir del mínimo aumento de animales sin modificar la dieta que permita el máximo volumen de leche y, al mismo tiempo, disminuir el N y P por hectárea.
v. PRODUCCION DE FORRAJES: (rotaciones de maíz con cultivos forrajeros de invierno T*H; T*G; V*A; G y H) y pradera. Este capítulo tiene como objetivo analizar los rendimientos, el valor nutritivo (verde o ensilado), el coste de producción y las eficiencias de utilización del N y P de la rotación FI y Maíz cuando son fertilizados con purín de explotaciones en régimen Intensivo o Semiintensivo a dosis crecientes (0, 20, 40 y 60 t ha-1, equivalentes a 1, 2 y 3 UGM ha-1). (9ª Aplicación de purín).
ii. En pradera, se analizan dos sistemas de aplicación de purín (Inyección vs Convencional) a cuatro dosis (0, 80, 105 y 130 t ha-1) en una sola aplicación (otoño). El objetivo de este experimento es el mismo que el señalado para la rotación de forrajeras y maíz. En cada caso, se señalan los costes de producción por kilo de materia seca ensilada en la modalidad de rotopacas.
Después de finalizado este trabajo, cabe preguntarse:
¿Qué hacemos con este material?.
En la actualidad se está desarrollando una aplicación informática que integre los aspectos nutricionales, estimación de los gases de efecto invernadero, plan de fertilización, producción de forrajes y cálculo del coste ambiental para su aplicación en las explotaciones del vacuno lechero.
Desde esta tribuna quisiera agradecer a la Consejería de Medio Ambiente; Consejería de Educación; al I.E.S. “La Granja”; a los trece ganaderos participantes del proyecto que amablemente nos dejaron acceder a sus explotaciones, tendiéndonos la mano para poder desarrollar este trabajo; al Centro de Investigación del Medio Ambiente; al Laboratorio Agroalimentario de Santander; al Centro de Investigación y Formación Agraria de Muriedas; al Laboratorio Interprofesional Lechero; a la Asociación Frisona de Cantabria; al Departamento de Ecotecnologías (NEIKER-TECNALIA) del Instituto de Investigación y Desarrollo Agrario del País Vasco; a José Luís Gutiérrez y Mario Corral por su inestimable labor de corrección y sugerencias y, mi agradecimiento especial, al Luís Martínez-Suller y Cristina Mons que colaboraron bajo mi dirección sin escatimar esfuerzos en la ejecución de este proyecto.
Finalizo, deseando que este trabajo contribuya a mejorar la salud ambiental y la economía de las explotaciones de Cantabria, o, al menos, motivar al sector productor de leche que producción y conservación del medio ambiente son compatibles.
Gracias


