Así lo ha puesto de manifiesto Klaus Osterrieder, catedrático del Instituto de Virología de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Berlín y miembro del Grupo para la Prevención de las Enfermedades Infecciosas en Equinos (PrEquID), ante la creciente preocupación por el virus del Nilo Occidental (WNV) tras el reciente brote en humanos en Grecia durante el pasado mes de agosto.

El virus del Nilo Occidental provoca una enfermedad que afecta a las aves principalmente, pero también a personas, caballos y otros animales, y que se transmite a través de la picadura de un mosquito, principalmente Culex spp., que se extiende por todo el territorio europeo de forma estacional entre los meses de julio y octubre.

Como medida preventiva el profesor Osterrieder señala que es vital que los caballos estén vacunados frente al virus del Nilo Occidental en las zonas endémicas, sobre todo en las épocas del año de máxima densidad de mosquitos.

Según el experto, es fundamental además que los veterinarios y propietarios de caballos trabajen juntos para implementar planes de manejo que contemplen estrategias de control de vectores y medidas de vigilancia epidemiológica.

Asimismo, Osterrieder ha afirmado que, dadas las graves consecuencias que la infección puede tener en la salud y el bienestar de los caballos, la prevención debe ser una prioridad para los veterinarios y propietarios con el objeto de minimizar el riesgo. “La experiencia ha demostrado -concluye- que la adopción de una estrategia de prevención prudente es la manera más eficaz de manejar esta enfermedad”.

Pfizer Salud Animal es líder en vacunas destinadas al control de enfermedades emergentes, poniendo a disposición de los veterinarios Duvaxyn® WNV, la única vacuna aprobada en Europa para combatir el virus del Nilo Occidental en caballos. La eficacia de Duvaxyn® WNV se puso de manifiesto durante el brote de esta enfermedad en EEUU entre los años 1999 y 2003.

Más información sobre el WNV en www.westnile.eu.