Desde 2006, año en que la Fundación Affinity firmaba un convenio de colaboración con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, la Fundación ha apostado por promover los programas de terapia asistida por animales en centros penitenciarios de toda España. En 2011, 6 nuevos centro penitenciarios de León, Sevilla, Huelva, Málaga, Madrid y A Coruña implementaran entre sus actividades terapéuticas un programa de Terapia y Educación Asistida por Animales de Compañía (TEAAC).
En la actualidad un total de 11 centros y 35 animales forman parte del programa TEAAC en prisiones.
La importancia de este programa liderado por Fundación Affinity reside en que es único en el mundo. Hay países, como Estados Unidos, donde hace años que se trabaja con la población penitenciaria enseñando a los internos a adiestrar perros de asistencia como parte de su tratamiento de rehabilitación. Sin embargo, ningún programa ofrece a la población reclusa la posibilidad de tener animales de manera permanente en el centro, con el objetivo de actuar como una herramienta de normalización en la institución además de una herramienta terapéutica.
EN QUÉ CONSISTE LA TEAAC EN PRISIONES
El principal objetivo de los programas de TEAAC en prisiones es facilitar a los internos su integración en la sociedad puesto que una de las finalidades primordiales de la pena de prisión es la rehabilitación y la reinserción social de las personas privadas de la libertad.
En base a esta premisa, se establecen los programas con objetivos concretos y medibles en el tiempo.
Cada programa está formado por un equipo de intervención, un grupo de internos y los perros. Normalmente cada programa cuenta con dos perros, de raza mayoritariamente labrador, que viven en el centro penitenciario de forma permanente. Los funcionarios, profesionales e internos son su familia y, al mismo tiempo, son quienes se benefician de manera directa e indirecta de la presencia y el contacto de los animales. El tiempo que los perros intervienen en las sesiones de Terapia está controlado para que no exceda la capacidad de trabajo del animal y el resto del tiempo lo disfrutan como cualquier otro perro, ya sea jugando o descansando.
La selección de los internos que participan en el programa la realiza el equipo terapéutico tras una evaluación psicosocial de cada uno de ellos y elaborando un Plan Individualizado de Intervención en el que se señalan los objetivos a conseguir.
Por su parte, los internos se comprometen mediante la firma de un Contrato Terapéutico a participar de forma voluntaria en el Programa así como a cuidar y respetar a los animales. A partir de ese momento, reciben unas nociones básicas sobre el manejo del animal a cargo de un experto.
Después de esto, los internos designados se harán responsables directos de los animales y se encargarán de las tareas propias de su cuidado como la alimentación, la higiene, los paseos o las actividades lúdicas. En algunos centros los animales salen a pasear con los internos en salidas programadas y también con los funcionarios o profesionales que se los llevan a sus propios domicilios.
El Equipo Técnico de intervención es el responsable de llevar a cabo la TEAAC y asegurar su correcto funcionamiento y resultados. Normalmente está formado por el Subdirector de Tratamiento, un educador, un trabajador social, un psicólogo y funcionarios de vigilancia.
Mona Tellier y Maribel Vila, Técnicos en Terapias Asistidas por Animales de la Fundación Affinity, supervisan personalmente todos los proyectos con visitas periódicas a los centros penitenciarios para asegurarse que del correcto funcionamiento del programa así como del perfecto estado de los animales.
La Fundación Affinity corre a cargo de los gastos veterinarios, materiales, adiestramiento así como de la alimentación durante toda la vida de los animales.
BENEFICIOS PARA TODOS
Los perros normalizan las instituciones pero ese es sólo un beneficio más que los animales ofrecen a la sociedad. Para los internos, el animal de compañía es importante para su desarrollo emocional ya que facilita la adquisición de confianza y autoestima, sentido de responsabilidad y competencia, sentimientos de empatía hacia otros, autonomía y les ayuda a encontrar actitudes más flexibles y sanas. También puede tener un efecto inhibidor ante problemas mentales. En reclusos se ha observado que la compañía de los animales favorece que sean más cooperativos y menos agresivos.
En las TEAAC en prisiones, los animales actúan como un co-terapeuta ayudando a los profesionales del centro a tratar problemas o conductas concretas tales como problemas de autoestima, auto-concepto, comunicación, desarrollo de valores, así como para fomentar un estilo de vida positivo, para motivar una relación con otros seres vivos adecuada, etc.
En definitiva, los beneficios evaluados y demostrados en los programas son:
A nivel Tratamental: Mejora de la autoestima, desarrollo de habilidades sociales, control de la agresividad, consecución de hábitos de vida saludable, mejora del estado de ánimo y disminución de desesperanza en el caso de internos de prevención de suicidio, así como mejores perspectivas de futuro.
A nivel Penitenciario: Mejora de las relaciones entre internos y profesionales, mayor motivación para participar en las actividades que oferta el Centro, así como mejora en la adaptación a la normativa del Centro.
A nivel Personal: Mejora por parte de los internos en sus relaciones socio-familiares, mejor respuesta ante el estrés y disminución de la ansiedad, mayor asunción de responsabilidades e incremento del bienestar personal y calidad de vida en prisión.
No hay que olvidar que los internos en centros penitenciarios pueden sentirse juzgados por su pasado y esto, en ocasiones, pesa casi tanto como las propias condenas. Los animales no juzgan sino que nos aceptan tal y como somos en cada uno de los momentos en que estamos con ellos.
En los programas en centros penitenciarios los perros trabajan con:
• Internos con carencias afectivas y emocionales, déficit en las relaciones personales y problemas de adaptación al medio penitenciario.
• Internos que padecen algún tipo de enfermedad mental.
• Internos discapacitados (físicos y psíquicos).
• Los internos más jóvenes del centro penitenciario.
• Mujeres reclusas.
• Internos de 1er. grado (internos en régimen cerrado, con restricciones en su libertad de movimientos por inadaptación al régimen ordinario).
• Internos de 3er. grado (internos en régimen de vida de semilibertad durante su último periodo de su condena).
EVALUACIÓN
El programa de TEAAC incluye una evaluación inicial para determinar el perfil del interno y evaluaciones periódicas para analizar la evolución de cada uno de los participantes. Como instrumentos de evaluación se pueden utilizar cuestionarios de personalidad, escalas de medida de ansiedad, la depresión, auto- informes y registros de observación.
La evaluación es la clave para el desarrollo de un buen programa de TEAAC ya que nos permite conocer los resultados conseguidos, valorar la idoneidad del programa y corregir las posibles desviaciones.
¿CUANTOS INTERNOS SE BENEFICIAN DE ESTE PROGRAMA Y EN QUÉ CENTROS?
Hasta enero de 2011 un total de 505 internos han participado de manera directa en los diferentes programas de TEAAC. De manera indirecta, el número de beneficiados por el contacto con los animales, tanto en la población reclusa como entre los profesionales y funcionarios, es incontable
Para 2011 uno de los objetivos prioritarios que se han marcado la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y la Fundación Affinity es lograr aumentar el número de internos que se benefician directamente del contacto con los animales.
EL BIENESTAR DEL ANIMAL
Tanto para la Fundación Affinity como para la Dirección General de Instituciones Penitenciarias es fundamental garantizar el bienestar de los animales que participan en los programas, tanto físico como mentalmente.
Para ello, todos los centros tienen asignado un veterinario que se encarga del control veterinario de los animales, revisiones, desparasitaciones, vacunas así como de cualquier prueba que se les tenga que realizar o problema que puedan tener.
Por otro lado, la Fundación Affinity facilita la alimentación de los animales, tanto de alimentos de mantenimiento como de alguna dieta si así lo prescribe el veterinario, y siempre de productos de gran calidad de Affinity.
Por parte del centro, además de la firma del Contrato Terapeútico por los internos, los animales siempre están supervisados por el Equipo Técnico de Intervención así como por los funcionarios de seguridad, garantizando su completo bienestar.
En cuanto a sus condiciones de vida, los animales disponen de un espacio amplio, normalmente ajardinado, para que puedan correr y hacer ejercicio. Para su descanso, cuentan con casetas o jaulas con zona cubierta y descubierta para protegerse de las inclemencias del tiempo. En algunos centros incluso disponen de una pequeña piscina para que se puedan refrescar en verano, construida por los propios internos.
