La Unión Europea considera “improbable” pero “no descarta” que el nuevo virus bautizado como Schmallenberg, que afecta al ganado ovino y bovino, pudiera transmitirse a los humanos, según revela un informe realizado por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC).

Hasta el momento 107 granjas han informado de brotes sospechosos a la Autoridad holandesa para la Seguridad Alimentaria y de Productos para los Consumidores (NVWA).

No existe vacuna contra el virus o un tratamiento específico y tampoco hay indicios que permitan concluir que puede infectar a otro ganado que no sea el bovino y el ovino.

De momento se han detectado dos formas en las que se manifiesta el virus de Schmallenberg, la primera de las cuales se ha observado en vacas y terneras y se caracteriza por fiebre, disminución en la producción de leche, diarrea severa y en algunas ocasiones abortos.

La segunda forma genera deformaciones congénitas (en las extremidades, provoca hidrocefalia o tortícolis) en los corderos recién nacidos.

El virus Schmallenberg, que produce malformaciones congénitas en corderos y terneros y provoca fiebre, diarrea severa y abortos en el ganado, se ha extendido de Holanda a Bélgica, donde ha sido detectado en 27 y 9 granjas, respectivamente.

Bruselas considera que, dado que el virus se transmite a través de un tipo de mosquito, “es poco probable que haya muchas contaminaciones en invierno”.

Aunque hasta la fecha no se ha detectado ningún contagio del virus a personas, el análisis de riesgo publicado por el Centro concluye que la eventual contaminación del virus de los animales a los humanos es improbable, pero no se excluye, por lo que la Comisión Europea (CE) está haciendo un seguimiento de la situación junto con los Estados miembros.